Julian Kaye siempre ha sido objeto de deseo, tanto que la gente est谩 dispuesta a destruirlo para poder tenerlo. Exonerado, despu茅s de 15 a帽os en prisi贸n por un asesinato que no cometi贸, ahora enfrenta el desaf铆o de recoger los pedazos mientras el detective que lo puso tras las rejas intenta desentra帽ar el misterio que condujo a su encarcelamiento injusto.